Iluminar Una Fotografía con Fuego

Tengo un “cuaderno de ideas” con quizá unas 80 ideas sobre fotografía que espero algún día terminar y fotografiar. A ratos voy avanzando de a poco con algunas, y suelo demorarme varios meses en terminar un concepto a la espera de que se den todas las condiciones apropiadas para aplicar todo el desarrollo que hay detrás del instante en el que se captura una fotografía. Siempre, el desarrollo de una de estas aplicaciones consta de varias etapas, primero modelar la idea en forma teórica, luego construir un prototipo, hacer una prueba del fenómeno y finalmente invitar a un modelo para emplear la idea de una forma más definitiva. Una de estas ideas es la de “iluminar con fuego”.

El fuego, en general es un pésimo sistema de iluminación, por que el color de la luz es variable, la cantidad de luz es por lo general pobre y requiere largas exposiciones, además de que la llama se mueve. Este movimiento provoca imágenes trepidadas aun cuando el objeto o modelo esté inmóvil.

El método más obvio es iluminar con una vela, pero por su muy escaza cantidad de luz requiere condiciones muy especiales para poder emplear este recurso como parte de la iluminación. Hay un par de experimentos y experiencias que ya hice al respecto, pero que comentaré en entradas posteriores.

Basándome en el principio de la vela, hace ratos tenía deseos de armar un “mechero” que pudiera ser seguro y que diera una llama suficientemente grande como para usarla como recurso fotográfico.

Partí a una conocida cadena ferretera nacional donde compre un “lámpara de jardín”, de estas que se usan en matrimonios como adorno.


Los materiales para esta mini guía son sólo el mechereo y un alambre de cobre.

Luego de ver cuánto costaba el litro de combustible, desistí de querer gastarme casi 4 mil pesos en algo que con toda seguridad podría preparar yo mismo, así que me puse a investigar la formulación del líquido que se emplea para alimentar estos aparatos. Resultó ser que no es nada más que kerosene (parafina líquida común) con un colorante y un aromatizante. Como poco y nada me importa el color de la parafina, por que estará dentro del tarro, y para la foto poco y nada importa el olor del humo, pues sólo fue necesario gastar unas chauchas en parafina para poder llenar el tarro, pero antes, modifiqué la mecha (nota al margen: todos mis desarrollos parten de la idea de que tienen que ser economicos y en lo posible autoconstruidos, emplear soluciones comerciales atenta contra la metodología principalmente por que es poco creativo, requiere poca capacitacion y pericia para resolver problemas).

El proceso de combustión de un sistema basado en mecha cumple con las siguientes etapas:

Primero, la mecha seca se moja con el combustible, el cual mediante un proceso de capilaridad, sube hasta el extremo. Por este motivo es importante que la mecha sea lo más corta posible, ya que la capilaridad se basa en el equilibrio de fuerzas producidas por la tensión superficial del líquido y la fuerza de gravedad que tira de manera natural al liquido hacia abajo. Escarmenar la mecha en el extremo inferior ayuda a que la mecha se empape y facilite el transporte de combustible hacia el otro extremo.

Luego, en el extremo donde se enciende, el calor del fuego gasifica el combustible favoreciendo la combustión, pero nuevamente, al escarmenar la mecha en el extremo de la llama permite aumentar la superficie de contacto del calor con el combustible líquido y obtener una llama mas larga.

La idea de comprender como ocurre el fenómeno de combustión en un mechero me permitió modificar el mechero para que la llama que produzca sea considerablemente mayor que en condiciones normales.

Primero que todo, sacar el soporte de bambú que no sirve de nada y desarmar el mechero.

Luego, escarmenar ambos extremos, dejando mas largo el extremo inferior.


Ahora, a fabricar un pequeño gasificador para que haga mas eficiente la combustión. Consiste en un espiral de alambre que rodeará la mecha en el extremo donde se quemará el combustible, que a su vez calentará al líquido y lo gasificará, haciendo que la llama sea más larga y caliente generando más luz.

Para esto, tomo un trozo de alambre de cobre de 1mm de diámetro y lo enrosco al rededor de un hilo de diámetro similar al de la mecha.


Luego le doy forma cónica y la instalo en su posición definitiva.





Listo!, sólo queda llenarla con combustible y hacer una prueba.

El resultado es según lo esperado, sólo queda hacer fotografías con el aparato.

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